Desde hace poco más de dos años, Diana Laura Solis Rivera es una pieza central en la recuperación de nuestros pacientes de Hospital Del Parque. Como química farmacéutica, en ella, recae la responsabilidad de analizar que las dosis y frecuencias de los medicamentos sean las indicadas y que su administración se realice en tiempo y forma.

Asimismo, se asegura que los fármacos se encuentren almacenados en óptimas condiciones.  A su vez, contribuye al cuidado de la seguridad del paciente al vigilar que no se presente una reacción adversa al medicamento y supervisar el manejo y uso de fármacos.

Diana Solis inicia su día laboral actualizando su lista de pacientes y realizando el perfil farmacoterapéutico de cada uno de ellos. Posteriormente, visita a las áreas con pacientes y verifica que su prescripción médica esté completa, así como que no presenten reacciones adversas a medicamentos.

Realizar estas funciones ha significado un gran reto en su desempeño laboral, pues ha tenido que interactuar constantemente con personal multidisciplinario en el hospital y, sobre todo, cambiar paradigmas en el proceso de atención hospitalaria.

Diana es sumamente consciente que su papel como farmacéutica es de gran importancia para evitar que ocurran errores en la medicación que tengan consecuencias negativas para el paciente. Por ello, una de sus mayores satisfacciones es saber que el paciente recibe los medicamentos adecuados y que con ello su salud podrá mejorar.

“La parte más gratificante en mi caso es tener conocimiento de que el paciente está recibiendo una farmacoterapia correspondiente para su padecimiento, que cuente con la seguridad que tanto las condiciones del medicamento son las adecuadas y que recibe la administración de su medicamento en tiempo y forma.

“Como farmacéuticos debemos realizar nuestras actividades con el cuidado y todo el profesionalismo necesario, el aportar tu granito de arena con barreras que impidan incidentes de medicación cuando una persona está en una situación de salud vulnerable es sumamente gratificante”, explicó.

En este Día del Farmacéutico, Diana invita a ser conscientes de la vulnerabilidad de las personas y de su carga emocional para brindarles una atención farmacológica correcta y prevenir incidentes que arriesguen la recuperación del paciente.

“Ser químico es una profesión que requiere mucho compromiso en general, somos la barrera más importante para evitar que ocurran errores de medicación e interacciones medicamentosas”, expresó.

Asimismo, invita a siempre realizar una labor con profesionalismo y a seguir haciendo sinergia con otras áreas para asegurar la atención de los pacientes.

“Muchas veces nuestra profesión no es reconocida por falta de conocimiento de nuestra labor y del área de farmacología clínica, así como la importancia que conlleva, pero igual esto no debe ser motivo para no realizar nuestro trabajo con profesionalismo, porque sabemos que somos parte importante de la recuperación de un paciente.

“El equipo de trabajo que conformamos mis compañeros y una servidora está altamente capacitado a la par de las situaciones que se presentan día a día en el hospital, realizamos una gran sinergia a la hora de realizar nuestra actividad de farmacología clínica, el compañerismo es algo que caracteriza al departamento”.