Desde hace un año y medio, Donato Miguel Oliver Aragón regresó a Hospital Betania, el lugar donde había realizado sus prácticas profesionales y había colaborado en diferentes proyectos del equipo farmacéutico del hospital.
A su regreso, Donato se incorporó al equipo de farmacología clínica donde su experiencia le permitió fundar y coordinar el Área de Preparación Segura (APS), donde creó la herramienta electrónica MOLI.
Esta herramienta realiza un análisis de seguridad de las mezclas, el control, trazabilidad, etiquetado y validación de todos los medicamentos mezclados en el Área de Preparación Segura (APS). Su uso ha fortalecido la seguridad de todos nuestros pacientes garantizando que reciban medicamentos intravenosos idóneos, estériles y seguros.
A la par de coordinar esta área, Donato también funge como responsable de las farmacoterapias especializadas, en las que, valida su idoneidad, supervisa la adquisición de los medicamentos, su preparación, verifica la administración y controla los efectos la farmacoterapia especializada, además de ofrecer al médico tratante y al paciente apoyo absoluto en todo el proceso.
“Realizo todas las preparaciones de medicamentos especializados en la región Puebla de CHRISTUS MUGUERZA incluyendo dosis pediátricas, anticuerpos monoclonales, medicamentos de alta especialidad, etc.
“Superviso los procesos relacionados a la preparación de medicamentos convencionales: análisis de seguridad, programación, preparación, validación de la calidad, distribución y dispensación”, explicó.
El día de Donato inicia con la programación diaria de los tratamientos especializados y medicamentos convencionales. Posteriormente, limpia y desinfecta las cabinas de seguridad biológica, visita a los pacientes hospitalizados que necesitan tratamiento especializado y, en conjunto con enfermería, define la logística en que serán suministrados.
Tras preparar los medicamentos, supervisa su administración, vigila posibles efectos en el paciente y cualquier cambio lo notifica al médico tratante.
El principal reto profesional que Donato ha enfrentado ha sido obtener el apoyo del resto del personal de salud para implementar la idea de usar medicamentos convencionales y especializadas siguiendo todas las medidas de seguridad que permitan cuidar al paciente en todo momento.
Proveer esta seguridad a los pacientes es uno de los aspectos que más disfruta de su profesión, ya que es una manera de acompañarlos en su recuperación.
“Me gusta mucho tener la oportunidad de ser una barrera de seguridad que pueda detener todo tipo de errores de medicación que pudieran llegar al paciente, no sólo con mi trabajo diario si no también con los nuevos procesos que he establecido en el hospital, además del hecho de ir de la mano del paciente durante todo su tratamiento siendo un apoyo que lo hace sentir seguro”, explicó.
En el Día del Farmacéutico, Donato hace una invitación a romper paradigmas y seguir luchando por brindar a los pacientes seguridad y cuidado hasta que regresen a casa.
“Nuestra meta es velar por la seguridad de nuestros pacientes nunca debemos dejar de luchar, aunque eso signifique cambiar el paradigma de nuestros hospitales. Pertenecemos a un corporativo que nos permite desarrollar nuestras ideas y sueños siempre y cuando estemos dispuestos a trabajar para conseguirlos. El farmacéutico clínico de hospital tiene muchas áreas de impacto en las que nos podemos desarrollar”, finalizó.